Atención al cliente
Resuelve consultas, incidencias y soporte sin agente humano. Escala a una persona con todo el contexto cuando hace falta. Funciona en correo, chat, WhatsApp y cualquier canal activo.
Sistemas autónomos que gestionan procesos completos (atención al cliente, ventas, facturación, llamadas) sin supervisión paso a paso.
No son chatbots: deciden, actúan y encadenan tareas por su cuenta.
Un chatbot responde preguntas. Funciona dentro de un guion. Si la pregunta sale del guion, se bloquea o escala a una persona.
Un agente de IA actúa por su cuenta. Se marca un objetivo y trabaja para conseguirlo: consulta el calendario, reserva la cita, la anota en el CRM y envía el recordatorio sin que nadie le diga cómo hacerlo en cada paso.
| Característica | Chatbot | Agente IA | RPA |
|---|---|---|---|
| Qué hace | Responde preguntas | Ejecuta y decide | Automatiza clics |
| Autonomía | Ninguna | Alta | Baja |
| Gestiona imprevistos | No | Sí | No |
| Integra herramientas | Limitado | Sí (CRM, email, ERP) | Sí, flujos fijos |
¿No tienes claro si lo que necesitas es un chatbot IA o algo más potente? Depende de cuántos pasos tiene el proceso y si el sistema tiene que decidir entre ellos.
Actúan donde el coste humano más duele: tareas repetitivas que consumen tiempo cualificado. Un administrativo dedicando 3 h/día a consultas o procesado de facturas es un recurso caro en trabajo de bajo valor.
Con un agente autónomo, ese mismo proceso corre en segundo plano. 24/7. Sin bajas ni vacaciones.
Procesos que ocupaban horas se completan en minutos.
Los flujos automatizados no se saltan pasos ni olvidan campos.
Atención al cliente sin horario. Ventas sin esperas.
Atender el doble de solicitudes no requiere el doble de personal.
Cuatro verticales que construimos en Awakate. Todos integrables con tus sistemas.
Resuelve consultas, incidencias y soporte sin agente humano. Escala a una persona con todo el contexto cuando hace falta. Funciona en correo, chat, WhatsApp y cualquier canal activo.
Cualifica leads entrantes, resuelve dudas de producto y acompaña hasta el momento de decisión. Cerrar la venta sigue siendo de un humano. Elimina el tiempo de calificación inicial del equipo comercial.
Gestiona llamadas entrantes y salientes en tiempo real: citas, confirmaciones y recordatorios sin operador humano. El caso más claro: agenda y confirma sin que nadie coja el teléfono.
Procesa facturas, clasifica gastos y genera informes mensuales. Sincroniza con tu ERP o software contable existente. Reduce la carga administrativa sin cambiar las herramientas que conoce el equipo.
Cada sector tiene su jerga, sus datos y sus flujos. Un agente entrenado para una asesoría no gestiona igual que uno para una clínica dental.
Agente de reservas que consulta disponibilidad, confirma por el canal del cliente y manda recordatorio 24 h antes. La tasa de no-show baja porque el recordatorio llega.
Cualifica compradores por presupuesto, zona y tipo de inmueble. Agenda visitas en el calendario del comercial. El equipo dedica tiempo a visitas cualificadas.
Procesa documentación de clientes (facturas, nóminas, declaraciones previas), extrae los datos relevantes y los vuelca en el sistema interno.
Postventa autónomo: gestiona incidencias, emite instrucciones de devolución y actualiza al cliente sobre el estado del pedido sin abrir ticket.
¿Tu sector no aparece? Los agentes se adaptan a cualquier proceso con volumen. Cuéntanoslo en la consultoría gratuita.
Dos proyectos reales. Lo que construimos para cada uno y cómo cambió su día a día.

Cada agente se diseña a medida del proceso real. Si tienes algo similar en mente, lo vemos en el diagnóstico gratuito.
30 minutos. Analizamos tus procesos, identificamos qué tipo de agente tiene más sentido y te entregamos un presupuesto cerrado.
Un agente de IA es un sistema de inteligencia artificial que actúa de forma autónoma para completar tareas complejas y encadenadas: busca información, toma decisiones intermedias y ejecuta acciones sin supervisión humana paso a paso. A diferencia de un chatbot, que solo responde preguntas, un agente puede operar procesos de principio a fin.
Un chatbot reacciona: si preguntas algo concreto, responde. Un agente de IA actúa por su cuenta: se marca objetivos, encadena pasos, usa herramientas externas (CRM, calendario, email) y toma decisiones intermedias. La diferencia clave es la autonomía: el chatbot responde; el agente resuelve.
El coste depende de la complejidad del proceso, el número de integraciones con sistemas externos y si incluye voz o solo texto. Cada proyecto se valora individualmente. Tras un diagnóstico gratuito de 30 minutos te entregamos un presupuesto cerrado sin compromiso antes de empezar.
Para cualquier pyme con procesos repetitivos de alto volumen: atención al cliente, gestión de citas, procesado de facturas, seguimiento comercial. El ROI es mayor donde el personal cualificado consume tiempo en tareas operativas de bajo valor. Sectores habituales: asesorías, hostelería, ecommerce, clínicas y despachos profesionales.
Un agente estándar (un vertical, integraciones básicas) está operativo en 3 a 5 semanas desde el diagnóstico. Semana 1: análisis y diseño; semanas 2-3: construcción e integración; semanas 4-5: pruebas y ajuste. Proyectos multivertical o con bases de conocimiento extensas pueden requerir 6 a 8 semanas.
Todos los proyectos incluyen 30 días de soporte post-lanzamiento sin coste adicional: corrección de errores, ajuste de flujos y formación del equipo. Pasado ese periodo, el mantenimiento es opcional. Si tu equipo tiene perfil técnico, formamos para gestionar el agente internamente sin depender de Awakate.